logos@eugeniogomezsegura.es

Reina de los cielos (6): Isis y María.

Reina de los cielos (6): Isis y María.

Las relaciones de María con el cielo estrellado son más profundas que lo aparente. La historia de su corona de estrellas, las estrellas de sus mantos y los cielos estrellados que le sirven de fondo en muchas iglesias así lo apuntan. Y al fondo… Isis. 

Ascension de la Virgen. Catedral de Tui
Ascensión de la Virgen. Catedral de Tui. Fotografía tomada de aquí

La corona de estrellas que preside muchas imágenes de la Virgen María es de un interés especial. Sus doce astros indican, según la doctrina cristiana, o preferentemente católica, las siguientes cualidades: 

– su predestinación;
– su inmaculada concepción;
– su aceptación de la voluntad divina;
– su santidad;
– la escena de la anunciación;
– la maternidad divina;
– su eterna virginidad;
– su testimonio de amor a su hijo ya crucificado;
– su alegría al conocer la resurrección;
– su propia asunción al cielo;
– su realeza;
– la mediación que ejerce entre los mortales y su divino hijo.

Esta colección de cualidades adscritas a cada estrella de su corona no oculta la más antigua relación de María con las estrellas. 

– El manto de la imagen de la Virgen de Guadalupe, por ejemplo, ha sido estudiado como un mapa cósmico en el que aparecen diversas constelaciones que indicarían el momento de su aparición (véase aquí).
– La estrella de Dios (véase aquí).
– La estrella que guía el camino (véase aquí).
– La advocación conocida como Virgen de los dolores tiene en su manto una peculiaridad:

“Sin embargo, es en el manto donde encontramos, como ornamento del mismo, un original conjunto de estrellas de plata adosadas al terciopelo. La Estrella, en la Letanía Lauretana «Estrella de la Mañana», Stella Matutina, expresa simbólicamente la esperanza de quien aguarda la llegada del día después de las tinieblas de la noche. Diversos pasajes de la Biblia presentan a las estrellas como guías. El más conocido de todos es el de los Reyes Magos que fueron a adorar a Jesús guiados por una estrella. San Buenaventura nos dice: «La estrella superior, que es la bienaventurada Virgen, nos conduce a Cristo». Muchos otros textos de escritores eclesiásticos se refieren a María como «Estrella del Mar» y así se manifiesta también en el repertorio iconográfico en torno a la Inmaculada. En ambas advocaciones el significado es el mismo”.  Tomado de aquí.

Todos estos detalles han permitido que la figura de María, no sólo en la actualidad, ya desde épocas muy tempranas de la Edad Media, resulte especialmente llamativa para la investigación independiente. Dentro de esta un libro y un artículo destacan. el libro es The Virgin Goddess: Studies in the Pagan and Christian Roots of Mariology, de Stephen Benko. el artículo es “Sur les pas d’Isis”, de Tran Tam Tinh, publicado en el Bulletin de Correspondance Helenique, suplemento del año 2000. De éste último extraigo el siguiente cuadro que compara diversas advocaciones y títulos de Isis con las Letanías de Loreto: 

Cuadro comparativo de diversas advocaciones y títulos de Isis con las Letanías de Loreto
Etiquetas: ,

Entradas relacionadas